VIGÉSIMO DÍA. Nos despedimos del paisaje Mediterráneo

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Un operario en la limpieza del fondo de la fuente en el Palacio de La Moneda (foto Eduardo Seva)

El motivo de nuestro viaje es el estudio de los paisajes mediterráneos de esta parte del hemisferio sur. En anteriores comentarios hemos ido definiendo nuestra percepción de un paisaje que se puede definir como típicamente mediterráneo, debido a sus cualidades de climatología, tipo de suelos, cultivos y demás, pero con el valor añadido que en una pequeña franja de tierra de apenas 500 kilómetros, se puede observar desde un Mediterráneo árido hasta un Mediterráneo per húmedo, de acuerdo a los registros de pluviometría. En Concepción, ciudad situada al sur de Santiago de Chile y distante unos 500 km hemos podido observar ese mediterráneo per húmedo del que hablaba anteriormente.

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El amor también late en lo alto del Cerro de Santiago (foto Eduardo Seva)

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El paisaje ha ido cambiando rápidamente, desde los desiertos encontrados al norte de Chile, hasta esta zona de Concepción con una profusión de pino radiata, especie típica de ambientes muy húmedos. Y aquí en Concepción, desaparece ya el paisaje que hemos venido a estudiar para dar paso a las Araucarias, sobre todo en el Parque Nacional de las Araucarias, en Villa Rica, muy cerca de las ciudades de Temuco y Osorno. En Villa Rica hay un volcán y un lago, el lago de Villa Rica que describiremos en próximos comentarios. Concepción es una ciudad costera, situada en la desembocadura del río Bio Bio, y es la línea divisoria de la cultura española en Chile. Los españoles llegaron al límite del Bio Bio y no traspasaron esa zona. De aquí hacia el sur fueron alemanes, ingleses y holandeses los que ocuparon estas tierras. Estamos en tierra de Mapuches y por la carretera hay indicaciones de todas las comunas mapuches que se establecieron en el siglo XIX cuando se les arrebató las tierras para el negocio de la madera. Concretamente en Villa Rica es donde habita la colonia alemana más numerosa de estas tierras. Al ser un día de transición pocas cosas salvo pequeñas anécdotas del viaje de 500 kilómetros. Hemos parado a comer en un ciudad denominada Talca, ciudad fundada por Tomás Martín de Poveda hacia la mitad del siglo XVII y que recibió el título de ciudad por real orden del rey Carlos IV. Encontramos un restaurante discreto en un centro comercial que se llama “locos de asar“, y como indica su nombre, especializado en carne chilena. Eduardo y yo hemos tomado “Bife chorizo”, mientras Guian Umberto ha preferido un “lomo veteado”, en todos los casos se trataba de una excelente carne chilena de 350 g de peso, que hubiese hecho las delicias de mi hijo Hugo. Buscamos un vino de la zona, es una zona de viñedos, cultivo típico del paisaje mediterráneo y encontramos “Santa Digna” variedad Carmenère de las bodegas Miguel Torres, una de las mejores chilenas y de la familia del mismo nombre que tiene sus viñedos en España, Sant Sadurní. La variedad Carmenère nos asombra por la cantidad de matices que provoca cuando la degustamos.

El funicular de Santiago de Chile

El funicular de Santiago de Chile

En las ciudades que hemos visitado de este país, siempre hay atascos de tráfico; Concepción no podía ser una excepción. Esta mañana salimos de Santiago con un monumental atasco de tráfico por una manifestación y llegando a Concepción otro monumental atasco por la lluvia y la salida de las fábricas y oficinas. Los semáforos son complicados pues no corresponden a la idea que tenemos nosotros, en cuanto a su localización se refiere y hay que llevar mucho cuidado. Estamos en el hotel Araucano, en la planta 10ª y disponemos de una espectacular vista sobre la bahía de Concepción. Mañana marcharemos a Temuco, pero eso es motivo de una nueva entrega, y se lo contaremos. Buenas tardes en Concepción, a la orilla del Bio Bio, y despidiendo los paisajes que nos recordaban el “mare nostrum”, buenas noches en España.

2 pensamientos en “VIGÉSIMO DÍA. Nos despedimos del paisaje Mediterráneo

  1. Canito

    Wow, que bien se leen vuestras peripecias! Llevad cuidao y alimentaos bien, como voy observando. Besos y abrazos.

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  2. Giovanna Caravello

    “Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.”
    P. N.

    Buonanotte dall’Italia.

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