Calendario

La duración de este apasionante viaje es de treinta y un días. Partimos de Alicante el 21 de marzo de 2013 y volvemos el 22 de abril de 2013.

Alicante-Madrid; Madrid Lima en su primera etapa.

Lima Cusco Machu Picchu en su segunda y tercera y cuarta etapa. Tras Machu Picchu marcharemos a Puno para visitar el lago Titicaca, el lago más alto del mundo,

Posterormente a nuestra visita al lago nos dirigimos a visitar el Cañón del Colca, mucho más majestuoso y profundo que el Cañon del Colorado que visitamos en nuestro “viaje a USA, La Crónica Virtual”. De allí a Arequipa, siempre en autobús, puesto que es el sistema ideal de viaje en Suramérica y llegados a Arequipa nos desplazamos a Antofagasta mediante el avión. Cuatro horas y media de viaje en avión.

Arequipa es nuestro comienzo a la visita a Atacama y su desierto donde estaremos cuatro días visitando las maravillas naturales de un lugar donde “nunca llueve”.

Descenderemos hasta la Serena para colaborar en el ciclo de conferencias y de ahí  a Santiago. Tenemos mucho interés en visitar el Palacio de la Moneda donde se suicidó el presidente Salvador Allende y visitaremos todas sus alas. Valaparaiso, donde Méndez Núñez bombardeó su rada y desde donde partía “La Filipina”, galeón que hacía el viaje hacia Manila desde Valparaiso.

Descendiendo hacia Puerto Montt, haremos una incursión en el vecino país Argentina, a través de San Martín de los Andes para visitar Bariloche pues el otoño austral pinta sus árboles de unas ocres impresionantes. Los glaciares chilenos nos esperan a partir de entonces. Las Torres del Payne serán nuestra última etapa. Recogeremos velas y marcharemos a Santiago de Chile para coger el avión de Iberia nuestra compañía de bandera hasta Madrid. O ¿Quizá marchemos a Nueva York para finalizar el viaje en el Keens y degustar un buen cordero a la salud del Profesor José Antonio Pina ausente en este viaje?. “Good only knows”

Acompáñame, y permite que te tutee, querido lector y “audax viator”, en este apasionante viaje. Escribe tus impresiones cuando te contemos las nuestras pues aunque no nos cure cuando la morriña ataca, seguro que nos reconforta. Sobre todo exhorto a Francisco Navarro y a toda su prole a que lo haga.

Salus

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