SEXTO DÍA. El lago Titi Caca y sus islas flotantes

La bahía de Puno con la lenteja de agua en la superficie del lago Titicaca (Foto: Eduardo Seva)

La bahía de Puno con la lenteja de agua en la superficie del lago Titicaca (Foto: Eduardo Seva)

Ayer noche, hablo del día 25, recién llegados a Puno tras el viaje por el altiplano Andino, el Dios de la lluvia lloró sobre la capital departamental de Puno. Los últimos estertores de la temporada veraniega de lluvias, no olvides querido lector, que estamos entrando en el otoño puesto que hace unos días se celebraba el equinoccio de otoño, es decir, el sol se encuentra en su punto medio de lejanía o cercanía de la tierra. Buscamos el arrimo de una buena pizzería y nos dirigimos a “El Búho“, recomendada por Fabián, el conserje del hotel Casona Plaza, uno de las más elegantes de Puno. Hasta el propio GianUmberto Caravello reconoció que las pizzas eran muy buenas. La bebida fue una cerveza, “Cusqueña“, que está deliciosa. Al hotel a dormir es un decir, pues los más de cuatro mil metros de altura generan una gran cantidad de apneas que te impiden descansar.

Las gaviotas del sur descansan plácidamente en el lago Puma Gris (Fotografía Eduardo Seva)

Las gaviotas del sur descansan plácidamente en el lago Puma Gris (Fotografía Eduardo Seva)

A las cinco y veinte de la madrugada ya escuché a Eduardo Seva caminito del cuarto de baño; a las siete ya estábamos desayunados y prestos a realizar nuestra incursión en el lago Titi Caca que en Quechua significa Puma Gris. El lago posee un millón de hectómetros cúbicos de agua dulce y su profundidad máxima es de 287 metros. Jacques Yves Cousteau estudió la fauna del lago y encontró en las profundidades una rana gigante con 25 centímetros de la cabeza a la cola, bueno las ranas no tienen colas, pero ya me entienden.

El mapa del lago Puma Gris (fotografía Eduardo Seva)

El mapa del lago Puma Gris (fotografía Eduardo Seva)

Tienen seis variedades de peces autóctonos de nombre impronunciable y dos invasores: la trucha procedente del Canadá y el pez rey procedente del Río de la Plata. El origen del lago es tectónico  y glacial. Movimientos de placas y erosión del glacial conformaron durante millones de años la “bañera” o cuenca del lago, su salinidad es de 1 gramo de sales totales por litro de agua. Los aportes son debidos a los ríos de la cordillera de los Andes y al ser la zona de origen volcánico, las rocas son impermeables y el único drenaje del lago es la evaporación, alta debido al clima continental y a la humedad relativa especialmente baja. Aquí echamos de menos al profesor Pina que nos hubiese ilustrado acerca de la naturaleza de estas formaciones geológicas, pero claro, no pudo ser.

Las Islas flotantes de los Uros en el lago Puma Gris con sus suelos de Totoras (Foto: Eduardo Seva)

Las Islas flotantes de los Uros en el lago Puma Gris con sus suelos de Totoras (Foto: Eduardo Seva)

Embarcamos rumbo a las islas flotantes o islas Uros. Los Uros, procedían, de acuerdo a algunos historiadores, de Siberia, de ahí sus rasgos orientales, y se establecieron en la parte sur del continente americano. Se enfrentaron con los Incas y los Aymaras, pero no fue hasta la presencia de Francisco Pizarro, que decidieron abandonar el altiplano entre Cusco y Puno y establecerse en lago Puma Gris viviendo en sus embarcaciones. Las principales actividades de los Uros son la pesca y la artesanía.

Vista panorámica de la Isla flotante. (Fotografía Eduardo Seva)

Vista panorámica de la Isla flotante. (Fotografía Eduardo Seva)

En el lago existe la “totora” muy similar a la caña de nuestras latitudes. Los Uros acudieron a las zonas cercanas al lago cuyos suelos eran ricos en materia orgánica y extrajeron los suelos en forma de bloques, los llevaron al lago, los plantaron con totoras y construyeron unas islas que flotan en el lago, y las encadenaron al fondo del lago con lianas procedentes de la misma totora. Así crearon las islas flotantes donde viven. Dichas islas; más de quinientas, están diseminadas en la bahía de Puno y allí viven cerca de dos mil uros. Hablamos de islas flotantes pero cada unidad de ellas no mide más de cincuenta metros cuadrados, suficiente para dos familias. No existe el dinero, su intercambio es el trueque y cobran un peaje por permitir la entrada de las embarcaciones con turistas.

Una construcción de los Uros. (Foto: Eduardo Seva)

Una construcción de los Uros. (Foto: Eduardo Seva)

Cada isla flotante tiene un “presidente” que es el responsable de la manutención y mantenimiento de la isla. A las islas acuden los servicios sanitarios todos los días por la mañana y se retiran por la noche. Asimismo hay escuelas y una iglesia adventista. “La policía no viene por aquí y el gobierno no nos tiene en cuenta, también es cierto que no pagamos impuestos puesto que nuestra base de comercio es el trueque. Lo que ganamos con los peajes, lo invertimos en las dos escuelas y en los servicios médicos”, me dijo el “presidente” de la isla que visitamos.

Los Uros intercambian peces y artesanía por verduras y demás productos básicos puesto que la carne no la suelen consumir. Una barca recoge a los niños por la mañana y los lleva a la escuela. Como llegamos muy pronto, pudimos verlos con sus vestidos clásicos del altiplano marchar en la barca hacia la escuela.

He observado en estos pocos días que llevamos en el sur de Perú, un movimiento nacionalista muy importante. El guía que tuvimos en Machu Picchu hablaba de los colonizadores y conquistadores que hicieron desaparecer nuestra cultura quechua. Roger, el guía que nos llevó a las islas flotantes del lago puma gris, nos contaba que la civilización Inca, Aymara y otras, desaparecieron por estar enfrentadas unas a otras teniendo los mismos principios religiosos, enfrentamiento que aprovechó Francisco Pizarro para someter a los Incas. “El universo se basa en el Pachatata, Pachamama y Mamacocha, atendiendo a la tierra, el aire y el agua; el aire está representado por el cóndor que significa la experiencia y la fidelidad; la tierra por el puma que es la fuerza y el subsuelo por la serpiente que es la sabiduría ya que todos tenemos una serpiente en nuestra columna vertebral que llega hasta el cerebro. Mira si el cóndor es el símbolo de la fidelidad que cuando su pareja muere, él vuela a lo más alto y se deja caer en caída libre hasta morir estrellado en el suelo”.

La casa del Corregidor, construcción de la época colonial española en Puno (foto: Eduardo Seva)

La casa del Corregidor, construcción de la época colonial española en Puno (foto: Eduardo Seva)

Volví a Puno reflexionando sobre la tremenda sencillez de los planteamientos Incas y Aymaras, pero no obviando la grandeza de dichas civilizaciones. Eran las doce y media, hora del almuerzo. Nos fuimos a una antigua casa colonial española, la casa del Corregidor, donde degustamos un guiso a base de pescado y papa que estaba muy bueno. Aunque alguien pueda dudarlo, de postre nos tomamos, una vez más, nuestros “matesitos de coca” pues el camino a Arequipa subía desde los cuatro mil de Puno a cuatro mil quinientos, para bajar luego a los 2.700 de nuestro destino.

Los autobuses "Cruz del Sur" recorren suramérica de norte a sur (foto: Eduardo Seva)

Los autobuses “Cruz del Sur” recorren suramérica de norte a sur (foto: Eduardo Seva)

Escribiendo la crónica, me acuerdo de todos los comentarios recibidos e imposible el agradecimiento personalizado. Nuestra mayor ilusión al levantarnos es leer a los amigos que nos escribís, pero hoy me quedo con un comentario de hace unos días de Joaquín Alonso, médico y compañero nuestro en las grandes praderas, acerca de la relajación cuando se baja desde aquellas alturas a estas de Arequipa dónde estamos ahora. Efectivamente tenemos tantos glóbulos rojos fabricados en las alturas, que ahora estamos con una actividad arrolladora.

Chimo, en sus comentarios, me indica que ya no termino con la música. Efectivamente esperaba a la entrada en Chile, por Antofagasta, Iquique y Atacama, pero podemos hacer boca con “Te recuerdo Amanda”, que prefiero dejarla para nuestra visita al palacio de la Moneda, y seguir con Horacio Guarany, cantor argentino y “Me peina el viento los cabellos/con una mano maternal/abro las puertas del recuerdo/y el pensamiento se me va/son otras voces las que llegan/ y es de otros labios el cantar/ y hasta mi gruta de recuerdos/ tiene una extraña claridad“.

Buenas noches a todos desde Arequipa, medianoche en el Sur del Perú, a 2.700 metros de altitud, buenas madrugadas en España.

 

 

Un pensamiento en “SEXTO DÍA. El lago Titi Caca y sus islas flotantes

  1. Chimo

    Hola carissimos dottores e conferenciantes, ayer tenía a mi lado a otro expedicionario que va para alla, pero antes de encontrarse con vds pensaba pasar por no se que libreria de Santiago a comprar un libro
    sobre bosques. Seguramente tendrán que esperarlo sentados. Me alegro que se les pase el sorocchi y que se le despierte la boca. Por cierto en Chile no dejen de jugar a la “Polla” que seguro tienen suerte y pueden alargar su estancia. Inti Illimani y Quilapayun, hace ya muchos años (34) dieron unos magnificos conciertos “La cantata de Santa María de Iquique” yo pude asistir a uno de ellos. Espero que vd Dr. Navarro nos informe de algunos datos historicos en su estancia en Iquique. Por favor, digale a Chiccolinni que la naturaleza está viva, no sale ningún especimen humano en las fotos.
    Hasta la próxima. Un abrazo

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