TERCER DÍA.- Cruzando los Andes

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Recuerdos de la presencia española en Lima

La plaza de Armas de Lima era el centro de toda la actividad administrativa y militar del antiguo Virreinato del Perú. Recogían la experiencia de la “Centuriación romana” que consistía en calles ortogonales cruzándose unas con otras. Actualmente la plaza es el centro de Lima con la Catedral en cuya capilla se guardan los restos de Francisco Pizarro; el palacio del Presidente de la República y una fuente central que, dice nuestro guía, es el único recuerdo atribuible a Francisco Pizarro.

Las calles aledañas nos muestran los edificios construidos por los españoles durante el siglo XVI. Algunos de ellos están restaurados y de una forma espectacular, con unas puertas de madera exquisitamente labradas. “Vinieron artesanos españoles a restaurar este edificio: herreros, carpinteros y albañiles”, afirmó nuestro guía.

Otros edificios no han sido restaurados puesto que las personas que allí viven en régimen de alquiler, no han querido abandonar sus viviendas por las que les puso el gobierno a su disposición en otras zonas de la ciudad.

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Las balconadas cerradas de maderas nobles recuerdan las calles restauradas en el centro de La Habana. La época de la presencia española es la misma

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Cambio de la guardia en el palacio presidencial de la república

A las 17.30 de la tarde, en la avenida de Javier Prado nos esperaba el autobús de la empresa “Cruz del Sur” que realiza la mayor parte de las rutas entre Perú, Chile, Colombia, Bolivia y Ecuador. Habida cuenta las distancias tan inmensas en este continente, los autobuses son de una calidad y confortabilidad espectaculares. Los asientos son similares a los de gran class en aviones, con vídeo por asiento y gran disposición de películas, música y documentales, desgraciadamente la comida es espartana.

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Una escena callejera en un pasaje abalconado del centro de Lima

El viaje, querido lector, duraba 21 horas, pero se prolongó una hora más. No paró en ningún momento excepto diez minutos en Abantay para repostar. Atravesábamos los Andes subiendo a 4.500 metros de altitud con problemas de respiración y en las horas siguientes bajábamos a los valles andinos, pero nunca estuvimos por debajo de los 2.500 metros. En cierta ocasión, observando los majestuosos paisajes donde el Cóndor pasa (Simon and Garfunkel, 1970), sentimos que nos faltaba la respiración. Es una sensación terrible pues cualquier pequeño movimiento genera una sensación de ahogo y malestar. Sólo existe una forma de resolver la situación: quedarse quieto, tranquilizarse y no pensar. Cuando me percaté que en el autobús no llevaban botellas de oxígeno, pensé que tampoco sería tan grave la situación.

Sin embargo, conforme se hizo de día, los Andes se nos revelaron en toda su majestuosa severidad, aunque nuestro amigo Gian Umberto Caravello, autor de la “severidad andina”, afirmaba que son dulces comparados con los paisajes que él, como miembro “ricercattore” de la estación meteorológica del Nepal, instalada por el gobierno italiano en el Himalaya, al pie del Everest y a una altitud de 5.500 metros observa cada año cuando va a dicha estación meteorológica. Pues tras subir a una cadena montañosa dónde, como dijimos anteriormente, llegábamos a los 4.500 metros, se abría un valle que nos acercaba a los 2.800 metros. Ica, Nasca, Abancay y por último Cusco, eran las ciudades que íbamos encontrando en nuestro camino.

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Los antiguos patios o los edificios que quedaron en ruinas, se han convertido en aparcamientos semi-privados del centro limeño

Las cumbres de las montañas, se rodeaban de frentes nubosos, concretamente cúmulos. Formaciones grandiosas de nubes blancas que guardan en su interior miles de metros cúbicos de vapor de agua, que en esta zona situada entre el ecuador y el trópico de capricornio, originan las lluvias tropicales que mantienen una vegetación exuberante. De pequeño me gustaba observar las nubes, sobre todo los cúmulos y cúmulo nimbos, con el fin de encontrar figuras, caras o cualquiera otra conformación que me llamase la atención. Desde el autobús, empleé algunos momentos en encontrar similitudes y siempre encontraba la figura de un niño que me miraba con ojos complacientes.

Sobre las tres de la tarde del día siguiente arribamos a Cusco. La divisamos desde arriba, y serpenteando los Andes, nos acercamos a ella. Con todas sus construcciones de color marrón oscuro, el bullicio era impresionante. Cuando recogimos el equipaje y subimos al taxi, ninguno de nosotros: Eduardo Seva, Giamumberto Caravello y yo mismo, podíamos dar un paso. 28 grados centígrados, una alta humedad relativa y un aire enrarecido debido a la altura, nos agobiaba. Cuando llegamos al hotel Villa Hermosa, a pocas “cuadras” de la estación, el recepcionista nos recibió con una infusión de “matecoca” a base de hojas de coca y unas hojas de coca secas que nos indicó que chupásemos suavemente, al mismo tiempo nos recomendó que las primeras horas de estancia no hiciésemos movimientos bruscos, tomásemos una ducha y descansásemos durante varias horas. De esta forma tendríamos posibilidades de evitar el mal de altura que cuando te atrapa te deja varios días inútil para cualquier visita.

Escribiendo esta crónica, querido lector, cae la noche en los Andes y descarga una lluvia tropical y la temperatura ha bajado a 15º C. Nunca podré entender como los españoles que quinientos años antes vinieron por estas tierras, pudieron soportar tantas penalidades.

Si lo que lees aquí ha despertado tu interés, te recuerdo que nunca volvemos a leer las crónicas que escribimos, en este caso junto a Eduardo y Gianumberto, déjanos tu comentario. A tantos kilómetros nos reconforta recibir noticias tuyas, querido lector.

Mañana, a las cuatro de la mañana, nos marchamos a Machu-Picchu. Dos horas de autobús hasta el ferrocarril que durante dos horas nos lleva a Aguas Calientes y de allí, en una Vanette, media hora hasta llegar hasta el centro imperial de los Incas.

Buenas noches, querido lector, desde los Andes, en Cusco, buenos días ya en España.

7 pensamientos en “TERCER DÍA.- Cruzando los Andes

  1. buso

    Alicante 24/03/2013
    Cuzco,Cuzco tengo un problema,no puedo dormir.Son las cinco de la mañana;estoy viajando con vosotros,sin duda por lo que he leido es un viaje de altura,siento el vértigo como si estuviera a vuestro lado(lo describes muy bien).¿Que coméis?.Cuéntanos.Estoy preocupado por ti,se que el Edu se come lo que sea.
    ¿Funciona bien Internet y la Telefonía?.Cuéntamelo si quieres en el correo normal,no se si es procedente hacer preguntas.Cuidaros mucho y saluda a vuestro compañero de mi parte,no tengo el gusto de conocerlo.Estoy esperando como loco la comida cuando volváis.
    El Buso

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  2. buso

    Alicante 24/03/2011.
    Domingo de ramos.Tengo mono de vuestro cuarto día,es una forma de viajar preciosa.Ánimo chavales
    El buso

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  3. buso

    Esta tarde voy viajar con mi perra,la NINA,os mando una crónica del viaje antes de hacerlo.
    La manta al coll i el cabasset
    mon anirem al Postiguet
    la manta al coll i el cabasset,
    mon anirem, mon anirem al Postiguet
    arreando xim-pam-pum
    arreando xim-pam-pum

    Una volta passejava
    un guardia ‘monocipal’
    passejant-se per la plaça
    cap amunt i cap avall,
    de la bragueta li faltava
    la manssaneta i un botó
    per alli li s’assomaba
    Don Joaquim el director

    Una volta quan tornaba
    el tio Pep de l’horta
    es va trobar de casa
    oberta la porta,
    pujant per l’esacaleta
    es troba un senyoret
    que, oberta la bragueta,
    li ensenyaba el cacahuet.

    Les xicotes de Xixona
    s’han comprat una romana
    per a pesar-se les mamelles
    dos voltes a la semana,
    si vols que te ho faça
    posat panxa cap amunt
    i voras que polseguera
    que t’eix pel forat del cul.

    Per dos quinzets un puro
    per tres una pipa
    per quatre una guitarra
    per cinc una xica,
    el puro pa fumar
    la pipa pa lluir
    la guitarra pa tocar
    i la xica… pa dormir La Manta al cuello y el capacito
    nos iremos al Postiguet (1)
    la manta al cuello y el capacito
    nos iremos, nos iremos, al Postiguet
    arreando chim-pam-pum
    arreando chim-pam-pum

    Una vez paseaba
    un guardia municipal
    se paseaba por la plaza arriba y abajo
    de la bragueta le faltaba
    la “mansaneta(2)” y un boton
    y por alli se le asomaba
    Don Joaquín el director.

    Un día cuando volvía
    el tio Pepe de la Huerta
    se encontró de casa
    abierta la puerta
    subiendo por la escalera
    se encuentra a un señorito
    que, abierta la bragueta
    le enseñaba el cacahuete(3).

    Las chicas de Jijona
    se han comprado una romana(4)
    para pesarse los pechos
    dos veces a la semana
    si quieres que te lo haga
    ponte panza arriba
    y veras que polvareda
    que te sale por el agujero del culo.

    Por dos reales(5) un puro
    por tres una pipa
    por cuatro una guitarra
    por cinco una chica
    el puro para fumar
    la pipa para lucir
    la guitarra para tocar
    y la chica… para dormir

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  4. Chimo

    Saludos a los “Dottore alpinisti” que afectados por el “sorocho” se han tenido que dedicar al paladeo de la ” fulla de Erythroxylon” y compensar así el descenso de la presión parcial de oxígeno. Ansioso estoy de saber de vuestro contacto con la Pachamama y la chicha o incluso es pisco sour, además del viaje en el “chicharra” rodeados de hippies transcendentalistas. Me vienen imágenes de “Aguirre, la colera de dios” de W.Herzog, sobre todo de las caras que ponía K.Kinski y os imagino metidos por los mismos andurriales, eso si, casi cinco siglos despues. Un abrazo y seguimos. Saludos para Rafa, que anda también en el tema.

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  5. El tete

    Aquí es Domingo de Ramos, Mónica y yo a las 8 tarde hemos leído vuestra crónica y nos parece uan aventura extraordinaria lo que estais hacieno (yo con mi tensión baja y los acúfenos nos se si lo hubiera resistido), vosotros sí porque sois tres “avezados aventureros viajeros”. Como dice Chimo en su comentario os imaginamos en aquellos parejes de la película ¡no os rebeleis contra el Emperador como hizo Aguirre! que os mandan los GEOS. Seguimos pendiente de vuestrasa crónicas y os mandamos nuestro cariño y ánimo en los comentarios de cada etapa. También recuerdos (ladridos) Bruno y Lala.

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  6. Joaquín Alonso

    Ahora podéis haceros una ligera idea de lo que sentimos Juan Luis y yo a 5000 metros. ¡Qué mal se pasa! Ánimo y que todo vaya bien. Un abrazo

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  7. Emma Navarro

    Hola tío,
    estamos impresionados con tu apasionante viaje. son las 23:45 y antes de acostarme, como todos los días, me pongo a leer tus comentarios. Disfruta de las maravillas que estás viendo y mucho ánimo!!
    Bueno, nos leemos mañana. Muchos besos de Pablo y los nenes.

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