VIGÉSIMO CUARTO Y VIGÉSIMO QUINTO DÍA

Querido lector: Permíteme disculparme por los tres días que hemos estado ausentes de nuestra diaria cita en este apasionante “viaje a los Andes”, el motivo es de naturaleza técnica pues un pirata informático, o varios vaya usted a saber, a escala mundial, se introdujeron en la plataforma “WordPress” que da soporte a nuestro blog, el pasado jueves. Todavía no puedo acceder a nuestra página pero espero que nuestro informático lleve estos comentarios y fotos hasta ustedes.

El vigésimo cuarto día, sábado 13 de abril, lo dedicamos a recorrer las calles de esta ciudad costera y portuaria, fin del mundo en Chile, pues aquí termina la ruta 5 que recorre el país de norte a sur. Queda otra ciudad importante más al sur: Punta Arenas, pero es imposible acceder a ella por carretera; se accede con el autobús cruz del sur embarcándolo en varios ferrys o bien por avión. La distancia es considerable, pues se estima en 1000 km. Punta Arenas está en Tierra del Fuego y es vecina de Ushuaia, la ciudad “más austral del mundo”, según afirman los argentinos. 

Chile mira al Pacífico por su fachada oeste y allí se sitúan todos los paseos marítimos de sus ciudades costeras. Desde Antofagasta a Punta Arenas, se denomina: Paseo de la Costanera y quedó inmortalizada en la canción “ella ya se olvidó de aquellas caminatas junto a la Costanera y el Pibe que miraba”, que compuso Leonardo Favio. Pues bien, paseando por la Costanera de Puerto Montt, con una longitud de quince kilómetros, fuimos pasando por diferentes tinglados portuarios, restaurantes, mercados de artesanía, gabarras que llevan y traen mercancías a Chaitén, ciudad situada frente a Puerto Montt, pero que trasladarse dura toda la noche en transbordador. Allí salen los cargueros que por la módica suma de dos mil dólares americanos, te ofrecen un mugriento camarote. Dichos cargueros trasladan cientos de contendedores, ganado y demás mercancías. En ocasiones, el ganado no sólo ocupa la segunda cubierta sino también la primera, es decir la superior. A veces es tal la afluencia de ganado que no existe sitio físico para poder pasar y algunos balidos, como dicen aquí, no tocan con sus patas el suelo puesto que están realmente suspendidos en el aire por falta de espacio. El olor es nauseabundo pero los paisajes son fantásticos. En la película sobre el viaje de Ernesto “Ché” Guevara a través del continente suramericano: Diarios de motocicleta, se pueden ver los paisajes aunque en el carguero no cargan ganado.

Al final de la costanera, existen unas construcciones de madera que se adentran en el agua y que denominan palafitos. Allí radican los restaurantes de pescado y marisco de la zona. Comimos en Señora Wilma, teniendo que sortear los ofrecimientos de todos los restaurantes del palafito que en ocasiones son agobiantes. La merluza frita la denominan merluza española y eso fue lo que tomamos; previamente ostras del pacífico que no son comparables a las gallegas, son mucho más pequeñas y con menos sabor, pero no estaban mal. Para darse una idea de los precios, veinte ostras tienen un precio de 7.000 pesos chilenos, es decir 12 euros el plato. Las “machas chilenas”, especie de tellina pero varias veces más grande, son bastante más caras. El vino, como siempre, nuestro descubrimiento en estas latitudes: “Carmenère” variead que en tiempo pasado se confundió con Merlot.

Estábamos comiendo tranquilamente unto al mar en un entorno que me recordaba el antiguo Dársena, cuando Eduardo nos alertó sobre unos animales que salían del agua y volvían a sumergirse en ella. Eran los leones marinos. Dos parejas, machos y hembras, con algunos crías, se divertían entre los barquitos amarrados en la Costanera. El espectáculo fue formidable y pueden verlo en las fotografías que acompañamos.

El domingo 14 no madrugamos pues el desplazamiento era corto. Visitamos el volcán de Osorno, localidad cercana a Puerto Montt y el lago de Osorno y el lago de Todos los Santos. El octogésimo segundo aniversario de la proclamación de la II República Española, amaneció en este fin del mundo, muy nublado y lluvioso, pero hay un dicho español que afirma: “Si niebla por la mañana, paseo vespertino”. Visitamos Puerto Varas, cercana a Puerto Montt, pero mucho más turística y con una costanera sin gabarras y puerto bullicioso, y de allí marchamos a Ensenada, un pequeñísimo pueblo de apenas una calle. Cuando llegamos al final del pueblecito, se abrió el cielo, la niebla retrocedió ligeramente y se nos ofreció el volcán de Osorno, como si fuese un sugerente ninfa que mostrase apenas su cuerpo. La niebla iba conformando el relieve del volcán y dejaba traslucir su cuerpo y sobre todo su nieve. El volcán estaba cubierto en sus tres cuartas partes de nieve. Podíamos observar la nieve perpetua por su irisación azul verdosa, que me recordaba el glaciar Perito Moreno con el mismo color y la misma majestuosidad. El glaciar Perito Moreno se encuentra a un centena de km de Osorno en el camino a San Carlos de Bariloche.

Pero quedaban sorpresas en la jornada. A los pies del volcán Osorno, se encuentra el lago de su nombre, fantástico, cristalino e inmenso. En este lago comienza la ruta de los lagos que enlazan Chile y Argentina a través del paso de Angostura en plenos Andes, barrera natural. Siguiendo la carretera asfaltada, que en ocasiones se transformaba en pista forestal, encontramos un río muy caudaloso y pedregoso. El río, afirmó Eduardo Seva, es la tubería de contacto entre el lago superior o lago de Todos los Santos, con el lago del volcán de Osorno. Siguiendo el curso del río llegamos a un embarcadero y frente a él, el lago de Todos los Santos, de una belleza que aplasta cualquier otro sentimiento. Aguas verde azuladas, cristalinas, de una quietud salvaje; la arena era negra, volcánica, repleta de bombas volcánicas residuo de viejas erupciones, y salpicada por algunas piezas graníticas. El silencio era absoluto y la ausencia de turismo hizo el paisaje mucho más atractivo y mucho más atrayente.

La cabaña es la construcción típica de esta zona, tremendamente influida por Alemania, pues son muchos los alemanes y austríacos que viven en estas latitudes. Pues bien, una cabaña, de madera, con sus ventanales abiertos al lago y al volcán, me recordó al lago Almanor que visitamos en nuestro viaje y situado al noreste de California, muy cerca de Sacramento y la frontera con el vecino estado de Nevada. El lago de Todos los Santos colmó nuestras expectativas viajeras y ha valido la pena, querido lector, realizar los más de 8.000 km desde Lima hasta Puerto Montt, para ver, aunque sea por unas horas, esta maravilla de la naturaleza. No puedo imaginar lo que sintieron los primeros españoles que llegaron a esta zona, pues si bien es cierto que no pasaron del río Bio-Bio, fueron muchos los que se internaron por estas zonas y pasaron posteriormente a Argentina por el paso de Angostura o San Martín de los Andes.

En este viaje no ha habido música, ya dijimos en anteriores crónicas que las empresas de alquiler de vehículos dejan bastante que desear, son subcontratas de subcontratas y es difícil tener el servicio de Estados Unidos o Europa, y por ello no pudimos tener acceso a la música, sin embargo hoy marchamos con el vehículo alquilado por Antonio Pastor el cual sí tenía entrada para USB, lo que nos permitió acudir a nuestro descubrimiento del lago Todos los Santos con música lo cual nos ha llenado de satisfacción.

Mañana, de vuelta, por la panamericana, pero hacia el norte; no es posible cruzar los Andes y llegar a Bariloche pues estamos en temporada baja, otoño austral, y los viajes son muy complicados. Pero mañana volvemos a Villarica, a visitar su lago y descansar en la Hostería de las Colinas, volviendo a saludar a Glenn, Beverly y Ana. Buenas tardes desde el otoño austral y buenas noches en la primavera española.

7 pensamientos en “VIGÉSIMO CUARTO Y VIGÉSIMO QUINTO DÍA

    1. EDU

      Querido joaquin, a pesar de no haber tenido la oportunidad de acercarnos a Bariloche, yo, que lo conozco ya, te digo: no tiene nada que envidiar el lago de Todos los Santos al que preside la ciudad argentina.. Y los asados de bife chorizo los vamos a recatar en Talca mañana mismo.

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    2. Juan Navarro

      Querido Joaquín, un buen amigo me decía que cuando te arrimas lo suficiente al toro puedes afirmar que es “varón”, y como te dice Eduardo y afirmo yo, contraviniendo una norma de no contestar los comentarios para no mediatizar las opiniones, contestamos puesto que el otoño austral es muy duro, “the road is winding and long” y no pudimos realizar el viaje como hubiésemos deseado y soñamos en la preparación del mismo. Por otro lado, ya pesan los 9.500 km realizados desde Lima y ni siquiera hemos podido atravesar los hielos australes para ir a observar las Torres del Paine, pero lo tomamos como un compromiso de vuelta a estas tierras que nunca imaginamos ofrecerían la belleza que nuestros ojos han podido retener para el futuro. Las grandes praderas fueron inmensas pero cercanas en el tiempo, no más de doscientos años de horadar el piso. Pero estas bellezas son inconmensurables. Estamos emocionados y en estado catatónico, será el “matesito coca” o el “pisco sour”, pero sea lo que sea, como afirma Luis Eduardo este viaje hacia la nada/ que consiste en la certeza/ de encontrar en los “paisajes”/ LA BELLEZA.
      Salud compañero

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  1. El tete

    Bueno, esto es como cuando se iba la luz en el cine de los 50, ya volvemos a viajar junto a vosotros con la imaginación. Hemos visto el Lago de Todos los Santos en Google y es una belleza tan impresionante como contais. Se os nota con algo de cansancio tras recorrer tantos miles de kms., pero las vistas de estos parajes sólo para vosotros seguro que os han recompensado. Qué pena – y en ello me uno a Joaquín- que las circunstacias otoñales no os permitan disfrutar del encanto de Bariloche, Mónica ya os tenía preparadas algunas indicaciones de cuando estuvo alli. Reponeros y con “cuidadito” y disfrutando regresad. Un abrazo a los cuatro.

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  2. Giovanna Caravello

    Io sono incantata dai paesaggi descritti dal Cardenal e fotografati da Edu.
    Ed è bello poter partecipare di lontano a questa avventura.
    El lago de Todos los Santos, puro cristallo circondato da montagne così limpide, la spiaggia di sabbia nera formata dai vulcani, hanno un fascino indelebile.
    Gianumberto sa perché mi è tornata in mente un’isola della Sicilia, Stromboli, dove spero torneremo.
    Un abbraccio a tutti.

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  3. Lolines

    A estas horas de la noche con el cansancio acumulado de todo e dia es un placer leer estos relatos y además contemplar esas magnificas fotos que hace el jodio del Edu. Son de una belleza enorme. Sobra la del altarcito con el Edu delante. Bueno cuando regreseis espero que os hagais por lo menos vegetarianos un mes pues hablais de unos chuletorros y un marisco que un poquito de verdura no os vendrá nada mal.
    preparad ya el siguiente viaje para lo que no hayais visto…. y a ver si nos apuntamos alguno mas…. Un abrazo a todos.

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  4. Giovanna Caravello

    Lolines,
    per quanto posso capire (google translator non è assolutamente fedele, serve solo se conosci abbastanza la lingua in cui traduce), stai dicendo che i nostri 4 avventurieri hanno bisogno di una bella dieta.
    Bene, Gianumberto può già immaginare cosa lo aspetta!
    Troppo crudele?
    Bah, le mogli lasciate a casa sono terribili, a volte. Io lo sono! 😉

    Besitos a los cuatro!

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