por GRACIA BENITO
Paulo Coelho se trata de una figura reconocida no sólo en su país sino en todo el mundo por sus obras literarias, redactadas en un formato próximo a lo novelesco con un fondo reflexivo de alto voltaje. Se convierte en común el uso de símiles y alegorías sobre la existencia del ser humano, las dudas sobre el catolicismo, y otros asuntos de índole filosófico. El especialista en casos existenciales, lucha con su pluma, tanto en ambientes más elaborados como la literatura y la confección de letras para trabajos musicales, como en entornos que requieren una avispada rapidez mental, el periodismo o la elaboración de guiones para el universo televisivo.
A sus espaldas ha cosechado múltiples premios, la admiración de una parcela de la crítica, y sobre todo, millones de seguidores, de títulos como El alquimista (1988), Brida (1990), A orillas del río Piedra me senté y lloré (1994), La bruja de Portobello (2007)…
Veronika decide morir (1998) descubre la historia de una joven que tras haber perdido las ganas de vivir decide suicidarse, y al contemplar fallido su intento ingresa en un hospital psiquiátrico, Villete, donde convive con una serie de personajes, carentes de un situación emocional estable.
Los internos de Villete comienzan a replantearse su forma de actuar cuando a Veronika le diagnostican un problema de corazón, que desembocará en una muerte próxima. En unos días, salen a la palestra los demonios internos de Zedka, una mujer servia que sufre depresión crónica, Eduard, un esquizofrénico de 28 años, Mari, una excelente abogada que abandonó su profesión por los continuos ataques de pánico que padecía, y el doctor Igor, un profesional que estudia la causa de muchas de las enfermedades antes nombradas.
La descripción de la situación de cada personaje del libro se muestra nítida, ante un lenguaje próximo a cualquier tipo de lector, y ayuda a la creación de una admirable empatía.
Ante un desarrollo de la trama adecuado, unos diálogos con auténticas y conmovedoras sentencias de las realidades que nos rodean, descubrimos que lo que esconde el cerebro humano son una serie de respuestas protectoras ante acontecimientos que el alma no es capaz de aceptar.
Rodeado de un atípico escenario Coelho empuja al debate, a la meditación acerca de los caminos elegidos, las experiencias traumáticas, la fe en uno mismo y el valor que atesora vivir y no sobrevivir.