por CÉSAR FRANCÉS
Escueta, salvaje y fugaz fue la vida de los apropiada y premonitoriamente rebautizados “Dead Boys”, y acorde con ella es el primero de los dos únicos trabajos que quedaron oficialmente registrados en estudio por la banda. Demasiado éxito, demasiada ingenuidad, demasiadas puñaladas, físicas por un lado, y por otra, de una compañía “comprometida” con los tiempos artísticos y por parte, incluso, de alguno de los integrantes, finiquitaron en tiempo récord la historia de la formación.