Los Fabulosos Cadillacs se reunieron para festejar, allá por el cambio del milenio, con una serie de conciertos, sus quince años de existencia. Esta numerosa banda argentina decidió regalarnos en forma de doble álbum, aunque en formato comercial individual, la colección de temas que los concretan. Inquietud y respeto son notas definitorias del rumbo que han seguido desde sus orígenes, y que les ha llevado a marchar entre esos diferentes parajes de los que han salido reproduciendo modelos ejemplares, y en ocasiones en compañía de los patrones en los que se fijaron.
Para preparar este evento, decidieron instalarse como familia musical, junto a las propias políticas, en una gran residencia, donde además de lidiar con el trabajo instrumental, debieron esquivar, con los modales más correctos, las demandas y reclamaciones de las respectivas parentelas.
Si bien el trabajo destila ese olor tan característico a despedida, la entrega y el derroche de cortes, lo transforman de modo fascinante, en una tremenda fiesta para ese entusiasta público seguidor que disfrutó de las veladas. Porque veintinueve canciones, y algunas más que quedaron fuera de las registradas en los compactos, fue el generoso resumen, repaso o remate que los argentinos facturaron.
El listado abarca, por tanto e intercaladamente, desde esas iniciales composiciones contempladas en el mundo del ska, y del que han mantenido el diseño del logo gráfico actual, pasando por los barrios latinos de la salsa, psicodélicos o medio-jazzísticos encajados en el surf, hasta los acogidos bajo el más clásico concepto de rock.
“El tiempo pone a cada uno en su lugar”, es la expresión que más se ajusta a las partituras de la banda, porque si bien no tuvieron la acogida que merecían cuando eran estrenadas, el paso de los años les brindaba los honores que sin duda merecían. Acabando como himnos de estadios en espectáculos, también deportivos, o referencia de toda una generación de compatriotas creadores.
Imposible destacar una canción sobre otra, albergando incluso alguna que inspiró esa obra cumbre de Los Rodríguez, que es “Sin documentos”, este vivo por partida doble, que tiene edición en dvd, supone una manera de, no grandes, más bien enormes éxitos.