Reeditada, remasterizada y retrasada en éste, su segundo lanzamiento, por problemas de agenda con la prisión que acogía al británico de nombre originario griego, George Michael; la primera obra en solitario del cantante, representa una de las referencias más sólidas en ese mundo actualmente inundado de mediocridad, que es el R&B.
Rock, Pop y el mencionado estilo son repasados en los nueve cortes que originalmente componían el Lp, y del que se extrajeron nada más y nada menos que siete singles, alcanzando la mayoría de ellos lo más alto de las listas americanas y demostrando el talento que atesoraba el vocalista, y que para la ocasión se encargó de la composición, los arreglos y la producción del trabajo en cuestión.
La ruptura con su anterior pareja artística, junto con la que ya había saboreado las mieles del éxito, vino acompañada de una profunda transformación en el estilismo del artista; la búsqueda de un público más adulto a través de un “macarrismo” apoyado en una barba descuidada, pendiente, chaqueta de cuero y vaqueros no menos abandonados acabarían convirtiendo el atuendo mencionado y estrenado en el vídeo promocional que da título a todo el álbum, en icono dentro del panorama musical.
Previo al estreno del disco, y como adelanto agresivo del mismo, fue publicado el single I Want Your Sex, cuyo provocador título y contenido literario y visual para el año 1987, relegaría su difusión a horarios nocturnos. Con el siguiente corte en aparecer, Faith, empezará una serie de números 1 consecutivos, que le permitirán codearse con las más brillantes de las estrellas del universo del Pop, lo que para entonces venían a ser sujetos tan ilustres como Michael Jackson y Madonna, nada menos. Este tema adelantó por la derecha en patrón rítmico y protagonismo de la acústica al también exitoso Desire de los irlandeses U2.
La ya reposada y de matiz más grave, Father Figure, lo alejan de las pistas de baile, para otorgarle por parte de la crítica el respeto, reconocimiento y distanciamiento con alegrías anteriores pretendidos por el, aún juvenil, intérprete. Y repite gloria en el apartado de balada, como ya hiciera con la archirradiada Careless Whisper, esta vez a través del tema One More Try.
Atacaría de nuevo el apartado más “dance” con la entretenida y contenidamente frenética Monkey, para más adelante y de forma un tanto sorprendente, explorar el terreno jazzístico con lo que sería el single de despedida del álbum Kissing a Fool.
Dignas son el resto de canciones que componen este estreno individual de George Michael, como meritoria fue su lucha, también personal y sin compañía contra el imperio discográfico que lo “contrató”.