Diez años de crisis se saldan en Alicante con 40.800 personas ocupadas asalariadas menos

Además, la media de horas efectivamente trabajadas por persona y semana, en 2007 era de 35’3 horas, y en el segundo trimestre del presente año se ha reducido a 33 horas; una disminución de 2’3 horas. Esto implica menos salario, más precariedad y una menor cotización a la Seguridad Social, lo que va a repercutir en la calidad de la protección social y en, por ejemplo, la pensión de jubilación, según CCOO.

LCV. Alicante / 11 de agosto de 2017

Buena parte de la pérdida efectiva de tiempo de trabajo se refleja en la evolución de la contratación parcial. Desde 2007, ha disminuido en 76.900 el número de personas asalariadas a tiempo completo, mientras que hay 36.100 personas más a tiempo parcial. Es una muestra de la mala calidad de la contratación que ha impulsado la reforma laboral y señala el efecto de sustitución del empleo a tiempo completo por contratación por horas. Más parcialidad supone menos ingresos salariales y menos cotización a la seguridad social, esto es, empobrecimiento a corto, medio y largo plazo.

Para el sindicato, hay un dato que muestra un aumento de personas con contrato y una reducción de las que tienen contrato temporal. El contrato que más se reduce es el “temporal a tiempo completo” que lo tienen 83.000 personas menos; mientras que el que más aumenta es el “indefinido a tiempo parcial” con 31.500 personas más.

Este aumento de la contratación indefinida se relaciona con el deterioro que este tipo de contratos ha venido sufriendo, especialmente, por el abaratamiento del despido que ha abierto la puerta a su precarización. Por otro lado, se reducen las personas con contrato temporal pese a que, mes tras mes, suponen más del 90% de la contratación, esto muestra la importancia que está tomando ese abuso y fraude estructural que supone la sucesión de contratos, es decir, la persona contratada mediante contratos parciales que, con frecuencia, los tiene de poca duración y va encadenando un contrato tras otro.

"Es obvio que, aunque los beneficios empresariales se equiparen a los anteriores a la crisis, el empleo continúa su proceso de empobrecimiento, por lo que no es asumible la idea de que la crisis ha terminado o está finalizando. Al contrario, todo parece indicar que ha sido la precarización del empleo impuesta por las reformas laborales y la política de recortes sociales la que está contribuyendo a que se recuperen los beneficios empresariales".
 
Para CCOO, estas cifras "desenmascaran la euforia de quienes anuncian la salida a la crisis, es cierto que se va recuperando algo la ocupación, pero con una contratación muy precaria y con menos tiempo de trabajo por persona. El aumento de la parcialidad se relaciona con la economía sumergida, la imposición de horas extras que ni se cobran ni se cotizan. Esta nueva forma del mercado de trabajo supone más pobreza laboral y menos cotización que repercutirá en menos protección por desempleo y, a medio y largo plazo, menores pensiones. Por lo que exigimos a las organizaciones patronales y los gobiernos respectivos una mayor responsabilidad en el cambio de modelo productivo, un marco de relaciones laborales donde la protección a los trabajadores/as sea la base del crecimiento económico y un plan de lucha real contra la economía sumergida. Todos estos aspectos tendrán un efecto directo sobre el fortalecimiento de nuestro sistema público de pensiones".

 

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