Barcelona, ejemplo de España

JESÚS ALONSO  

Qué cosas. El mismo día que La 2 pasaba el espléndido documental de la Diputación de Alicante Azorín. La imagen y la palabra, en el que el locutor reproducía con su voz un texto del literato monovero que situaba a Barcelona como la mejor representante de España en Europa, Europa decidía dejar a Barcelona sin la Agencia de los Medicamentos por culpa del conflicto entre el Estado y la anterior Administración catalana. Si el autor de Confesiones de un pequeño filósofo levantará ahora la cabeza probablemente abominaría de la exaltación que escribió negro sobre blanco hace décadas. Si tuviera la posibilidad, por ejemplo, de escuchar a la dirigente de ERC Marta Rovira decir que el Gobierno central había amenazado al Govern secesionista con violencia extrema y muertos en la calle si no ponía fin al proceso independentista seguramente no podría disociar la ciudad de buena parte de los políticos que la han conducido, junto al resto de la autonomía, al frenopático. Y, en consecuencia, modularía su énfasis.

Rajoy sigue presumiendo de lo que carece

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoLos vínculos del expresidente de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana con el teléfono son casi tan evidentes como los que mantuvo Gila. Aparte las relaciones laborales que estableció con la multinacional española de telecomunicaciones, el que fuera ministro y portavoz con Aznar asoció su figura al aparato desde los inicios de una fulgurante carrera que le llevaría a la Alcaldía de Benidorm, gracias a la tránsfuga Maruja Sánchez, y a la jefatura del Consell para, desde allí, dar el salto a la capital del Reino. Si en aquella adolescencia política acaparó titulares de prensa a cuenta de unas grabaciones en el curso de una investigación policial por narcotráfico que después derivaría en el primer caso de financiación irregular del PP al que dio nombre su tesorero Rosendo Naseiro y que acabaría en nada al invalidarse las pruebas, ahora, en el ostracismo, ha vuelto a la centralita a propósito de otra conversación mantenida con el expresidente de la comunidad de Madrid y principal implicado en la operación Lezo, Ignacio González. La conversación figura ya en los archivos sonoros de los investigadores y en el nutrido acervo auditivo común.  

Grotesco Puigdemont, todo un gran error

JOSÉ-TOMÁS CRUZ

José Tomás Cruz VarelaJuzgar a los catalanes en base a la catadura y comportamiento de cierta parte de sus dirigentes políticos sería una injusticia. Tras la aplicación del artículo 155, huida de Puigdemont a Bruselas, huelga del pasado miércoles, abandono de empresas y un largo etcétera, han convertido a la región en un insufrible despropósito.

Otro experimento en el laboratorio alicantino

JESÚS ALONSO


Jesús AlonsoLo que allá por 2015 parecía una jaula de grillos ha demostrado serlo dos años y medio después. El sueño de una noche de verano que supuso para los votantes de izquierdas la constitución de un gobierno local del mismo signo ideológico que finiquitaba dos décadas de hegemonía de una derecha marcada a fuego por la corrupción y el clientelismo, dio paso a una pesadilla de la que ahora, con la ruptura del tripartito, la ciudad empieza a despertar. Con la renuncia de Compromís en primera instancia, y de Guanyar a renglón seguido, a compartir mesa y mantel con un alcalde que tiene abiertos dos procesos judiciales, Alicante afronta el más difícil todavía.

En marcha por una Comunitat mejor

TOÑI SERNA

Toñi Serna¿En nuestra Comunitat contaríamos con un Estado del Bienestar más potente, que alcanzara a más ciudadanos y ciudadanas, impulsando más y mejores iniciativas para nuestro desarrollo económico, si contáramos con una financiación más justa? La respuesta es sí. Y nos costaría mucho encontrar a alguien que dijera lo contrario.

Huelga no, simulacro de denigrante sabotaje

JOSÉ-TOMÁS CRUZ

José Tomás Cruz Varela¿Qué estamos haciendo con nuestro país? Hasta  ahora, Cataluña, continua formando parte de España. Lo que presenciamos el pasado miércoles, mas que una huelga resultó un denigrante sabotaje, utilizando a los propios ciudadanos como rehenes de su desvarió soberanista, impulsado y organizado por el sindicato político CSC, contando con la colaboración piquetes minoritarios de la CUP y sus juventudes de Arrán  y de ERC.

¡Viva el circo!

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoPreguntábanle al diputado nacional de ERC Joan Tardá, creo que en La 1 [sí, esa televisión pública que obviamente sufragamos a escote y que, sin embargo, no encontró hueco en sus largos informativos para dar cuenta de la declaración del inspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), Manuel Morocho, ante la comisión de investigación del Congreso sobre la financiación del PP en la que señaló con el dedo «indiciario» a dirigentes del partido, entre ellos el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, como perceptores de fondos procedentes de la caja B, a la que calificó de «corrupción en estado puro»]. Decíamos: le inquirían si habida cuenta su contrastada vocación separatista tenía previsto renunciar al cobro de los emolumentos que le proporcionaba el Estado opresor. A lo que cual el parlamentario respondió, como ya había hecho en otras ocasiones antes de que se declarara la independencia de Cataluña, que mientras las Baleares y la Comunidad Valenciana se encontraran bajo la bota española él seguiría al pie del cañón, defendiendo la configuración dels Països como nación soberana. Y olé. Le faltaron Las Chafarinas.

La hecatombe de Podemos y su resentido líder

JOSÉ-TOMÁS CRUZ

José Tomás Cruz VarelaYa nadie cuestiona que Podemos, como partido reivindicativo de izquierda, está pasando por uno de sus peores momentos. Sus manifiestas dificultades para crecer en base a la ineficacia de sus dirigentes y los permanentes enfrentamientos internos son la causa de la indignación de su líder.

Sequía en la reserva espiritual

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoSeguimos acordándonos de Santa Bárbara sólo cuando truena. O, para ser más precisos, cuando no cae ni una gota de agua. Por eso ahora, con cuatro años de sequía a nuestras espaldas, se han encendido todas las alarmas. Como tantas otras veces. En su decurso, sin embargo, los poderes públicos, fieles a la tradición más rancia, apenas han hecho otra cosa que utilizar el eterno problemas de la escasez hídrica como arma arrojadiza entre facciones de distinto signo ideológico, confrontando a las comunidades en una grosera confirmación de que los asuntos importantes no pueden ser dejados en manos de unos políticos cuya amplitud de miras no supera el horizonte electoral.

La normalidad según Rajoy

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoDijo Rajoy, o al menos eso creímos entenderle, que las elecciones catalanas se celebrarían cuando las aguas volvieran a su cauce o, lo que es lo mismo, cuando se recobraran unos estándares adecuados de normalidad. Sin embargo, el registrador de la propiedad en perpetuo año sabático que se definió como un político previsible cinco minutos antes de poner patas arriba el programa de gobierno con el que se presentó a sus primeros comicios victoriosos, se enmendó a sí mismo, para variar, y puso fecha a las autonómicas a renglón seguido de destituir al Govern y tan solo a unos pocos días de que Carles Puigdemont picara espuelas a Flandes con un puñado de exconsellers y dejara expedita la antesala del ingreso en prisión preventiva de la corporación separatista al completo.

Puigdemont, entre lo grotesco y lo patético

JOSÉ-TOMÁS CRUZ

José Tomás Cruz VarelaPretender comparar la actuación de un payaso con el comportamiento de Puigdemont constituye todo un insulto para los profesionales del  circo. Su excursión a Bruselas acompañado de seis de sus consejeros ha resultado patética. Si algo debe tratar de evitar un político es el caer en el más denigrante de los ridículos, como ha sucedido con la declaración de independencia y posterior escapada, a sabiendas de que el jueves día 2 de noviembre, debía comparecer  en la Audiencia Nacional bajo la acusación de  rebelión y sedición.

Vivir en un cómic

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoAl final va a resultar que Carles Puigdemont es en realidad Abraracúrcix, el jefe de la irreductible aldea siempre acompañado por sus fieles Obélix, es decir, Oriol Junqueras, que se cayó de niño en la marmita donde Panoramix, pongamos Joan Tardá, cocía la poción mágica tras hacer acopio de muérdago alucinógeno en el árbol –en el aire, vamos– donde había construido su castillo el bardo Asurancetúrix  o Lluís Llach, por poner un suponer, valga la semiredundancia.

155 versus mayo de 2015

CARLES MULET

Carles MuletPon el retrovisor tres años atrás, puede parecer poco tiempo, pero seguro se te plantea un abismo. Veníamos de un desencanto masivo, de un gobierno Zapatero que inició su andadura echando al engendro ultra de Aznar, retirando tropas, generando nuevos derechos (matrimonio homosexual), levantando alfombras (la tímida ley de memoria histórica), para acabar plegándose a los recortes salvajes de la troika.

Artículo 155, toda una incógnita

JOSÉ-TOMÁS CRUZ

José Tomás Cruz VarelaEl proponerse resolver la normalidad social y la convivencia pacífica de la sociedad catalana, a nivel de frase y como intención es digno de encomio, pero al extrapolarlo a la realidad teniendo en cuenta el duro enfrentamiento existente entre independentistas y no independentistas, incluso en muchos casos en el propio entorno familiar, mucho nos tenemos que con el elevado índice de fractura ciudadana alcanzado, el logra de esa ansiada paz social se supone harto difícil o en defecto, pura fantasía.

Oigo patria tu aflicción, pero ¿oyes tú la mía?

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoQue si irá o ni irá Puigdemont al Senado para que le lean el artículo 155 de la cartilla; que si allí coincidirá con Rajoy para un cara a cara a la hora hache del día dé; que si antes, después o en el ínterin declarará el primero la independencia que le afea el segundo al alimón con la convocatoria de elecciones o sin ella; que si la segunda opción será suficiente, o no, como para que le sea levantado el desalojo que pende sobre su cabeza y las de sus consellers; que si se celebrarán a finales de enero o se agotará el plazo de seis meses; qué si la aplicación del precepto constitucional inexplorado hasta ahora y, por lo tanto, con su desarrollo administrativo y sus efectos sociales desconocidos, supondrá el principio del fin o el fin del principio. Que calendario más diabólico. Qué agenda más confusa. Qué batiburrillo y qué taquicardia. Tanta como la víspera del enésimo partido del siglo de la temporada. Igual que en el momento en que empiezan a rodar las bolitas numeradas del sorteo del gordo. Así las cosas, no hay nada de extraño en las estadísticas que cuentan con presunto rigor científico que el consumo de ansiolíticos y antidepresivos se ha disparado con el contencioso catalán. Lo que nos permite aventurar que la crisis territorial tiene ya, al menos, dos beneficiarios.

Problemática implantación del artículo 155

JOSÉ-TOMÁS CRUZ

José Tomás Cruz VarelaPor una vez que el dubitativo Mariano Rajoy decide ser drástico a la hora de tomar una decisión como ha sido la adopción de las medidas contenidas en el artículo 155 de la Constitución contra el Gobierno catalán, posiblemente ha elegido el peor momento de su prolongada vida política, dada la complejidad que supondrá la aplicación del mencionado artículo superando las fronteras de lo insólito.

Al PP se las ponen en Alicante como a Fernando VII

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoUn somero repaso a la trayectoria del tripartito de Alicante –PSOE, Guanyar y Compromís– desde su constitución como gobierno municipal tras las últimas elecciones locales permite concluir, con escaso margen de error y obviando otras consideraciones, que pocas veces se había visto en la clase política doméstica una inclinación tan acusada hacia el suicidio. Además de los rifirrafes escolares desde el minuto uno entre las partes que constituyen el todo sin que el todo sea la suma de las partes y de su manifiesta incapacidad para resolver los problemas ciudadanos ora por razones de procedimiento, ora por motivos ideológicos, ora por ausencia de empatía, ora por discrepancias insalvables, ora por posicionamientos estratégicos y  tácticos, ora por torpezas de manual, ora por chiripitiflautismo, el desbarajuste, como todo pastel, necesitaba una guinda que lo coronara.