Biólogos imprescindibles en la reproducción humana

INMACULADA MOLINA

Inmaculada MolinaLa Unidad de Reproducción Humana y Diagnóstico Genético Preimplantacional del Hospital La Fe de Valencia fue creada en 1986 por un conjunto de especialistas en genética (doctor Félix Prieto), esterilidad (doctor Ernesto Bosch), endocrinología ginecológica (doctor Romeu) y tantos otros especialistas en obstetricia y ginecología y también por dos biólogas (doctora Luisa Diéguez y doctora Inmaculada Molina). Con el paso de los años y también con el esfuerzo de los que empezamos y los que luego se han incorporado, hemos llegado a ser un referente nacional e internacional, tanto por nuestra organización como, sobre todo, por nuestros resultados.

Prueba de ello son la gran cantidad de ciclos realizados (> 2.500 ciclos/año) así como los resultados obtenidos y la extensa cartera de servicios que incluyen además de las técnicas de reproducción asistida (inseminación intrauterina con semen homólogos y de donante, fecundación in vitro convencional e inyección intracitoplasmática de espermatozoides), preservación de la fertilidad en mujeres, niñas, varones y en niños previa a tratamientos oncológicos y/o hormonales, lavados seminales para evitar la transmisión de enfermedades de transmisión sexual (sida, hepatitis B y C), selección y transferencia de embriones libres de enfermedades genéticas en los casos de diagnóstico genético preimplantacional, docencia de los MIR, BIR, FIR y QIR para las especialidades de análisis clínicos y bioquímica clínica y un largo etcétera.

El gran acierto que ha permitido que se hayan obtenido los resultados habidos y que ha colocado a nuestro servicio, y a la postre a la Comunidad Valenciana, como un elemento más que hace destacar a nuestra sanidad pública por delante de las restantes comunidades autónomas, ha sido, como ocurre siempre, el haber sabido formar un gran equipo. Pero en concreto el de La Fe de Valencia presenta una característica particular: el equipo integrado en gran parte por médicos, también ha tenido el acierto de integrar biólogos en su desarrollo. Del éxito habido y de la consideración obtenida por toda la comunidad sanitaria es prueba que las plazas de MIR de este año en ginecología, existentes en La Fe se agotaron en el número 500.

Y la razón de que los biólogos seamos un elemento esencial para esos resultados es que en nuestra unidad prestan servicios biólogos que se han formado a sí mismos, así como a la mayor parte de biólogos que actualmente trabajan en los centros de reproducción, tanto nacionales como internacionales, y que además poseen una cualificación específica para ello: recuperación y cultivo de ovocitos, obtención de los embriones mediante inyección intracitoplasmática de espermatozoides, biopsia y la fijación de las blastómeras embrionarias, cultivo, la selección y posterior transferencia de los embriones sanos.

Todo ello es especialmente importante en los casos de diagnóstico genético preimplantacional con fines terapéuticos a terceros en los que la probabilidad de obtener un embrión sano y compatible es de 1/16. Por lo tanto es imprescindible que los biólogos de Reproducción Asistida estén debidamente cualificados ya que de ellos dependerá el número de embriones que se obtengan tras la fecundación así como la supervivencia embrionaria tras la biopsia del embrión. Además, debido a la dificultad del estudio genético, en la mayoría de los casos los embriones deben ser congelados hasta que se reciban los resultados de las pruebas genéticas.

La congelación y posterior descongelación y cultivo de estos embriones también depende de estos biólogos. Todas estas funciones difícilmente podrían ser realizadas por facultativos médicos habida cuenta de que no reciben una formación específica para ello. Sin embargo, si bien se han regulado determinadas especialidades para biólogos –análisis clínicos, bioquímica, inmunología y, en breve, genética– no ocurre otro tanto con Reproducción Humana Asistida. Los biólogos de Reproducción Asistida, precisamente los que hemos creado las Unidades de Reproducción Humana y los que más antigüedad tenemos en el Sistema Nacional de Salud, nos quedamos sin especialidad. Pese a los buenos resultados obtenidos y al reconocimiento por el Ministerio de Sanidad al incluirnos en la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida para asesorar al ministerio y a las administraciones públicas en esta materia, la demandada especialidad quedará abandonada para siempre. Simplemente pasaremos a ser técnicos de laboratorio y por tanto, desde el punto de vista promocional, nuestra especialidad dejará de tener interés. Consecuentemente, dejará de ser demandada y la consecuencia inevitable es que dejará de prestarse el servicio con la alta cualificación con la que se ejecuta en este momento. No creemos que esa perspectiva sea la que más convenga a la sanidad de nuestra Comunidad Valenciana.

Es por ello que proponemos que se inste del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a que se regule la especialidad de Reproducción Asistida y que se incluya en el Tronco número 3: Tronco de Laboratorio y Diagnóstico Clínico ya previsto en el Anexo I del RD 639/2014.

Entendemos que esta especialidad evitará la pérdida de la calidad del servicio, el empeoramiento en los resultados y la pérdida de la consideración pública de nuestra Sanidad, que hasta la fecha ha ido mejorando, innegablemente, con la intervención de los biólogos.

Inmaculada Molina es bióloga fundadora de la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Hospital La Fe de València, doctora en Bioquímica por la Universitat Politècnica de València y miembro de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida del Ministerio de Sanidad

Comparte este contenido:

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar