Nos tienen hasta donde usted está pensando

JESÚS ALONSO

Jesús AlonsoLa viceprimera ministra sueca Mona Sahlin se vio obligada a dimitir al descubrirse que había comprado dos chocolatinas Toblerone con la tarjeta de crédito que se asigna a los altos cargos políticos en el país escandinavo. La que fuera ministra de Educación y Ciencia en Alemania, Annette Schavan, hizo lo propio una vez que el consejo académico de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Düsseldorf decidió anular su tesis e invalidar su título de doctora después de comprobar que la había plagiado. Las de Villadiego emprendió también su paisano y ministro de Defensa Karl-Theodor zu Guttenberg tras sufrir, digamos, el mismo error. Una multa de tráfico que el ministro británico de energía Chris Huhne endosó a su esposa para que no le retiraran puntos, maniobra que ésta se encargó de desvelar despechada cuando ambos rompieron relaciones, precipitó su caída. La causa del impeachment que truncó la presidencia de Bill Clinton no fue que tuviera sexo oral con la becaria Monica Lewinski en el Despacho Oval de la Casa Blanca, sino que mintiera a los norteamericanos.

Pecado nefando este del embuste político. Tan insoportable para los ciudadanos de las democracias civilizadas como el uso de fondos públicos para la adquisición y el disfrute de bienes privados de forma directa o por empresa interpuesta. Una vez desvelado, el engaño, por mínimo que sea y aunque no guarde relación con la gestión pública, implica la defenestración del autor y su remisión inmediata al ostracismo perpetuo o, al menos, durante el tiempo que considere lenitivo el administrado/agraviado en su infinita bondad.

Evidentemente no es el caso de España. Aquí la mentira sigue cotizando al alza y los ladrones que antes iban a la oficina hacen gala ahora en los juzgados y en las comisiones parlamentarias de investigación, de cuerpo presente o mediante plasma, de un insultante desparpajo que solo las almas cándidas en las que nos hemos convertido son capaces de tolerar.

Frente a la velocidad de crucero con la que los infractores dimiten en la Europa que De Guindos –artífice, como Rato, del milagro económico– aspira a conquistar desde la vicepresidencia del BCE, tenemos como contraposición o, mejor, como caricatura, a Mariano Rajoy. Al margen de todos los escándalos de corrupción que rodean tanto al viejo como al nuevo (¿?) PP y del marasmo de contradicciones, medias verdades, trolas completas, enmiendas a la totalidad, simplezas y banalidades propaladas por el presidente a lo largo de su inquietante trayectoria sería inconcebible que algún otro homínido siguiera dirigiendo un país y un partido años después de que tildara al expresidente de la Diputación de Castellón Carlos Fabra, condenado por evasión fiscal, de «ciudadano y político ejemplar».

Tampoco resulta verosímil que el hombre que se dirigió al extodopoderoso cacique popular Alfonso Rus, que contaba las «pelas» como quien cuenta borregos para combatir el insomnio, para comunicarle algo tan entrañable como «te quiero, coño, te quiero; tus éxitos son mis éxitos», o que aseguró que el expresidente de la Generalitat Francisco Camps era «un extraordinario dirigente, un político honrado» y que creía en él y que siempre estaría «detrás de ti, delante o al lado, me da igual», tenga un equivalente allende los Pirineos. ¿Se imagina alguien a Angela Merkel sentada tan a gusto en el Bundestag después de clamar por un Gobierno «como el que preside Jaume Matas en Baleares»? ¿Y a cualesquiera otro de sus colegas disfrutando de coche oficial a renglón seguido de aconsejar al sinvergüenza de su tesorero que fuera «fuerte»?

Son solo unos pocos detalles argumentales, tan reiterados como imprescindibles para desenmascarar al personaje, que por sí mismos harían inviable la permanencia de un político en un cargo de tanta responsabilidad como la Jefatura de un Ejecutivo. Sin embargo, aquí, mientras se suceden las delaciones entre exprebostes consanguíneos que ya solo aspiran a salvar los pocos muebles que les quedan, que no la dignidad, y en tanto la Justicia continúa implacable su higiénica misión reclamando generosas penas de cárcel para los exalcaldes de Alicante Luis Díaz Alperi y Sonia Castedo por recibir presuntamente dádivas del corrupto confeso Enrique Ortiz, el empresario que delineaba a su antojo el PGOU local para hacer negocio, Rajoy se vale de la inoperancia de la oposición, del chantaje y de los más variados artefactos reglamentarios para mantener paralizada la actividad legislativa –y, por lo tanto, para dejar sin resolver las necesidades de sus víctimas– con la complicidad de Ciudadanos. Formación esta con un empacho de éxito que puede acabar conduciéndole a la alucinación. Dice su líder Albert Rivera que está a punto de perder la paciencia y organiza con el PP un a modo de fraternal escaramuza, pero no se atreve a lanzar la ofensiva final que permita desalojar a Rajoy del lugar que ocupa con el apoyo de una minoría que más parece mayoría absoluta.

Desde La Moncloa/pudridero su inquilino otea el horizonte y le gusta el batiburrillo que ve: Ya se sabe que a río revuelto ganancia de pescadores. Contraataca a derecha e izquierda e imputa al enemigo corruptelas contables sin sentido de la medida: lo suyo es insuperable. Suelta a Montoro para que convierta nuestros sueños en pesadillas. Desenfunda de nuevo el Colt 155 para acabar con la educación solo en catalán en el Principado sedicioso y así excava un poco más la ya insondable brecha: Con la tierra resultante cree que puede cubrir vergüenzas. Intenta parafrasear al revolucionario ruso, pero, para variar, se despeña hacia el galimatías e incurre en el ridículo pese a la chuleta. «Cuanto peor, mejor para todos. Y cuanto peor para todos, mejor. Mejor para mí el suyo. Beneficio político», le espetó en pleno verano a Pablo Iglesias ante el asombro de una concurrencia que entonces como ahora se preguntaba qué hemos hecho para merecer esto con pocas esperanzas de obtener respuesta.

Si la paciencia de Rivera está a punto de entrar en crisis, qué decir de la del común de los mortales. Hasta donde usted está pensando nos tienen.

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Comentarios   

0 #1 73Dane 28-07-2018 07:54
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