El Forn del Raval

RAMÓN FERNÁNDEZ

Ramón FernándezEn Jijona son la 1,30 de la madrugada de un sábado cualquiera, hora en que la panadera, repostera y propietaria del Forn del Raval, María Teresa de la Peñita, inicia su jornada laboral consistente en primer lugar en calentar su horno morisco del siglo XVII utilizando fundamentalmente leña de chopo y limonero. Una vez lo haya puesto en marcha se pondrá a hacer las tareas necesarias para fabricar el pan que previo encargo debe entregar ese sábado, horas después cocido el pan y una vez haya bajado lo suficiente la temperatura del horno meterá en él la repostería que también por encargo debe entregar ese sábado.

Mientras la dueña del Forn del Raval me contaba esto, se me ocurrió que no sería mala idea organizar un almorsaret con ese pan recién cocido y totalmente natural, y otro sábado una degustación de su repostería. Amablemente, María Teresa se prestó a organizar ambas cosas, a ambas asistirían unos buenos amigos y su esposo.

El almorsaret consistió en unas anchoas debidamente preparadas días antes por la anfitriona, la carne de unos pimientos al horno y el pan cocido esa madrugada, y todo regado con un “Santa Rosa” de Bodegas Enrique Mendoza. Al almorsaret solo cabe catalogarle como excelente, y nuestra anfitriona aprovecho para explicarme que el pan que cuece no lleva ningún conservante y tampoco sal. En cuanto a la carencia de ésta última me contó que fue costumbre en Jijona que el pan no llevara sal, esa costumbre fue variando a medida en que a la localidad fue llegando población de otras regiones para trabajar en la industria turronera, que lo preferían con sal. Ella, sigue elaborandolo con la fórmula tradicional.

La realidad es que apetece comer este pan sin necesidad de ningún tipo de acompañamiento. Debo añadir que su sabor me hizo recordar otros tiempos que ya tenía olvidados, pero que al probarlo resurgieron de lo más recóndito de mi memoria.

Dos sábados después nuestra anfitriona organizo la degustación de la repostería que elabora. Y he de decir que además nos sorprendió muy gratamente al haber elegido para su acompañamiento un “ Riu Rau” de Bodegas Xaló, delicioso, como bien saben quienes hayan degustado esta mistela de nuestra tierra.

Como es sabido, en Jijona el rey de los dulces es el turrón, pero existe también una repostería tradicional poco conocida fuera de la localidad, a cuya elaboración dedica todos sus esfuerzos Maria Teresa en su Forn del Raval ayudando a conservar y a recuperar dulces casi olvidados que hace años era normal que se elaboraran con cierta asiduidad en el ámbito de la familias jijonencas.

Para nuestra degustación nuestra anfitriona había dispuesto una mesa con los siguientes productos: rollos de café, rollos de huevo (que fabrica también para diabeticos), rollos de anís dulce, tonyetes, iguales, coca de secret, magdalenas tradicionales, magdalenas con almendras, doblaes, tortada de almendra y coca bizcochada. Evidentemente no estaba toda la repostería que elabora pero si una significativa representación. Y por las fechas fue imposible probar los magníficos polvorones que fabrica solo en Navidad.

Como quiera que esta degustación nos permitía conocer los ingredientes y las proporciones de estos en la repostería que teníamos ante nosotros, me permití hacer referencia a cierta polémica que había oído relativa a que las “iguales” eran iguales a los “mantecados”. Mi anfitriona me aclaró que no solo los ingredientes no eran iguales, sino que además el nombre “iguales” hace referencia a que sus ingredientes se ponían en el dulce guardando la misma proporción. Además de que las “iguales” quedaban más jugosas.

Por otra parte, en referencia a las “tonyetes”, al parecer este es un dulce originario de Jijona, del que hay unos sonetos cantados que lo relacionan con la Navidad.

Y entre degustación y mistela así como información interesante de cada dulce transcurrió ese sábado, en que nuestro azúcar y nuestro paladar, quedaron encantados, además de aprender esa mañana más de la repostería de Jijona.

Por último, sería imperdonable no agradecer a la dueña del Forn del Raval los dos agradabílisimos sábados pasados. Como tampoco debo acabar sin contar el hecho de que esta embajadora de Jijona ha sido distinguida por la Alcaldesa de la localidad con la Insignia de Oro de la Ciudad.

Comparte este contenido:

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar