Vigésimo octavo día: “It’s 0ver” (Se acabó)

“Cuando un amigo se va/
Una estrella se ha perdido.
La que ilumina el lugar
Dónde hay un niño dormido”.

El puente de Brooklyn nos observa

El puente de Brooklyn nos observa

En las grandes praderas, en el Valle de la Muerte; cuando nevó en las Rocosas o cuando observamos la grandeza de los espacios inmensos, siempre me sorprendió la luminosidad de las noches americanas, Hemos estado en cientos de sitios, cubriendo miles de situaciones y en momentos complicados, pero siempre la noche nos acompañaba, echándonos una cubierta amable, “Everynight she kept me from the cold” decía Kriss Kristoferson en Me and bobbie Mc Gee. Disculpa, te tuteo, querido lector, son ya tantos días, que me refiera a la misma canción pero ellos, Bobbie y Kriss, fueron los viejos viajeros de la vieja carreta de la vieja montaña y de la vieja ilusión que nos movió a recorrer estos mundos. “Cada noche ella me protegía del frío”, traducción literal de la canción de Kristoferson. Protegidos del frío siempre me sorprendió la luminosidad de la noche en las grandes praderas. Por ello uso la poesía de Alberto Cortez referenciada al principio. La estrella que ilumina el lugar dónde hay un niño dormido.

Noodles, tropecé y caí

Noodles, tropecé y caí

Estos dos días en Nueva York han significado el reencuentro con mi hijo. Hoy hemos desayunado, el profesor Pina y yo en la casa amable de Rivingston Street con las delicadezas, delicatessen o sutilezas del mercado de Essex,. “Anoche hizo frío en NY, hoy hace bueno”. La vida en Nueva York está muy escrita y los compromisos son los compromisos “Un hombre debe hacer, lo que un hombre tiene que hacer (John Wayne). Marchamos a recorrer Nolita, Little Italy y Chinatown hasta el Ayuntamiento. A partir de ahí, andando, seguimos hasta la entrada al Brooklyn Bridge. Era un hervidero de gente y lo podrá comprobar, querido lector, con las fotografías que alumbran este blog. Brooklyn es majestuoso, pequeño y grande, agradable y simpático. “Noodles, tropecé y caí”. Así se expresa, bajo el puente de Brooklyn  el pequeño de la banda a David Aaronson, “Noodles” Robert de Niro, en “Once upon a time in American” de Sergio Leone y música de Ennio Morricone. Fábricas de hilaturas y seguimos camino a “River Café”. ¡Joder, tete, que bien estuviste cenando hace mil años en tu primera incursión con Mónica en estas tierras”- “Negroni and peroni nastro azzurro”. Presto, contestó el camarero.  Allí estuvimos hasta la llamada de mi niño “La que ilumina el lugar, dónde hay un niño dormido”. Mi niño nos llevó a Lombardi’s. Cerca de Lombardi’s, John Gotti, ya sabe querido lector, aquel mafioso que mató a su jefe Paul Castellano en Sparks cuya referencia dejamos en nuestro primer comentario, solía reunir a su gente en un garito anexo. En los años ochenta, el alcalde Giuliani, el del 11 S, el de las torres gemelas, primer bombero voluntario de NY, decidió: “Ya está bien”. Estaba harto de que la mafia aparcase los “Cadillac scalade” en las aceras de Lombardi’s y no pasase nada. Al final John Gotti fue a la cárcel y la vida en Little Italy fue más amable y más agradable. Luego fuimos a “Proximity” a tomar una deliciosa “Latte manciata” con los amigos de mi nene, KC Cohen y Nicky.  Se añadió Jordi Seva tras la reunión con los altos ejecutivos de la NBC intentando comprar su forma de trabajar. Pero Jordi dice que “nones”. “You can get it if you really want it”.

Little Italy nos acoge en su seno

Little Italy nos acoge en su seno

Paseo por la novena, esquina a la cincuenta y tres, que no todo es Broadway, la cuarenta y dos y la quinta y luego, vuelta al hogar.

Antes fuimos a Sant Regi’s a disfrutar del mejor Dry martini.”

Posteriormente fuimos a casa, a “Broome Street”, y querido lector, me apretó la micción. Descubrí una barbería y le pedí al barbero si podía orinar en su establecimiento. Me dijo que sí. Cuando me alivié, observé la barbería. Si no estaba en el oeste, en las películas de John Houston, no había visto una barbería americana en mi vida. ¡Ché pito, le pedí que me afeitase, a lo cual desplegó un babero limpísimo y planchado y me afeitó!

Lo que queda de Nolita

Lo que queda de Nolita

Querido lector, me voy a tomar una copita al lado de la casa de mi nene, al Pravda, donde se aliviaba Enric González, corresponsal de El País y Ricardo Ortega, ya no puedo más con las emociones.

Únicamente vuelvo al origen de este comentario. En el poblado navajo, recordando mis impresiones del viaje, recordé a mis cuatro primaveras que me han acompañado con su latido. Paco, Paula, Ana y Ana. Un indio navajo se quedó mirándome y me preguntó: ¿A cuanta gente quieres?.  Le contesté que “Mucha”. El indio navajo me miró y me dijo: “Quieres a mucha gente, pero hay algunos a los que quieres más”. Me regaló una sorpresa para ellos que la llevo cogida como Baktay llevaba sus huevos.

El puente de Manhattan

El puente de Manhattan

“Por tus ojos observo que quieres mas a los niños que a otros”. Es cierto, le contesté. Compartimos un vaso de vino; ellos que tienen prohibido vender alcohol. Esa noche dormí mejor que nunca. Alguien me soplaba al oído y llegué a la conclusión que eran mis niños. Paula, Ana, Paco y Anita.

Siempre una estrella, queridos niños, ha iluminado mi lugar cuando he estado lejos  de vosotros durante todos estos años desde que salí de casa.

“Cuando un amigo se va, hay un espacio vacío, que no se puede llenar, con la llegada de otro amigo” (Alberto Cortez, 1972).

Buenas noches queridos niños desde Nueva York y buenos días para vosotros en España.

2 pensamientos en “Vigésimo octavo día: “It’s 0ver” (Se acabó)

  1. Emma Navarro

    Jolines tío, has conseguido emocionarme con tus palabras….
    ¿Qué vamos a hacer ahora sin leer tus crónicas diarias? Disfruta estos últimos momentos porque este viaje lo vas a recordar siempre.
    Estamos muy orgullosos de tí y tenemos muchas ganas de verte.
    Ve pensando lo que quieres para el festín que te espera cuando vuelvas, ya sabes: Olleta o quizá un rabo de toro, o mejor unos gazpachos, también podría ser un cocido, o mejor dejarlo en un guisadito de ternera?
    Recuerdos a Juan y Ale.
    Muchos besos de Paco, Paula, Pablo y yo.

  2. Paco y Paula

    Tio Juan nos encantan tus comentarios, sobre todo cuando hablas de nosotros. Espero que de mayor nos lleves a New York. Cuando vengas, estaremos todos esperándote. espero que hayas disfrutado desde el primer minuto hasta el último.Te esperamos en nuestra comunión, que por cierto ya sólo quedan nueve días.
    Muchos abrazos y muchos besos de tus sobrinos paco y paula.

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