Organizarse, más tiempo de lo que puedas pensar.

Central Park desde la altura

Un día luminoso en NYC desde la altura de 98 pisos

 

Una vez consensuado el recorrido grosso modo, los primeros deberes consisten en abrir bien los ojos a las ofertas de las compañías aéreas, una vez fijadas las fechas, naturalmente. Para esas distancias largas o medias, escoger vuelos muy baratos resulta peligroso a ciertas edades. Me explico: suelen tener dos o a veces más escalas y el tiempo total de vuelo sobrepasa las 20 horas. En confianza, Iberia resulta casi lo mejor, más aún cuando tiene establecida alianza con British Airways y American Airlines, entre otras, como LAN. Iberia suele sacar dos períodos de ofertas realmente interesantes casi a la mitad de precio o más bajo; es por eso que “cazar” pasaje 7-8 meses antes de la aventura puede abaratar considerablemente la cantidad total a gastar. Bueno, el caso es que hemos estado casi 4 meses pendientes de eso, cada uno de los cuatro por separado, y el resultado fue: nada de nada. Iberia ya sacó en septiembre sus últimos chollos con una validez de hasta finales de abril y nuestro viaje se había programado para desarrollarlo a lo largo de julio. No sé exactamente en qué momento, la agencia de viajes de un gran centro comercial me daba en pantalla el vuelo a Chicago con escala en Nueva York y a unos precios que valían la pena una rápida decisión. Los vuelos internos de EEUU son realmente baratos con AA y se pudo hacer la reserva variando 1-2 días por arriba o abajo de lo previsto para el regreso de Seattle a NYC; sin problemas. Una vez que los vuelos, las fechas y el itinerario fueron fijados, toca el turno al vehículo. Aun siendo cuatro personas, es preferible lanzarse a por una furgoneta amplia de 7 plazas al menos. Un camino de más de 5.000 Km requiere comodidad, sitio donde moverse, dar una cabezada, ventanales amplios y un maletero amplio para poder albergar los víveres si la pretensión de comer en ruta resulta lo más atractivo por barato. En 2011 nos facilitaron una Nissan Qert con apenas 600 Km en el contador y esperamos que en esta ocasión no se queden cortos, estas casas comerciales de rent-a-car no mantienen los vehículos en rodaje más de seis meses, no como en otros países.  El combustible es asequible, más que asequible, algo así como 0.60€ el litro de gasolina y los motores son todos de cambio automático que, para el que no esté

Vista general de las praderas del centro estadounidense

Vista general de las praderas del centro estadounidense

acostumbrado, resulta al principio un tanto molesto e incoherente, sobre todo para aquel al que le gusta jugar con el freno-motor. El alojamiento lo tenemos todos muy claro: Motel 6, una cadena hotelera ubicua en todo EEUU, parece que de un mismo plano hecho por un arquitecto han hecho repetidas copias por todo el país. La ventaja que tiene, aparte del precio (que puede resultar unos 30€ en la opción más cara), es que no se siente uno en ningún otro sitio cada noche más que en su propia casa. Es como dormir cada noche en el mismo lugar. Tiene un solo empleado de cara al público y todo es autoservicio, la lavadora, el café de por las mañanas, la secadora, la expendeduría de hielo para la nevera,…., etc. Perfecto.

Una Nissan Qert para todo el viaje

Una Nissan Qert para todo el viaje



En las ciudades donde no existe Motel 6 es casi seguro que la cadena hermana Super 8 tenga sede, un poco más caro pero dentro de la norma. En NYC los hoteles de ambas cadenas quedan excéntricos y optamos por uno convencional en Little Italy. Eso sí, conviene entrar como usuario de Motel 6, abrir una cuenta en la que no te cobran nada por la reserva y haces efectivo el pago cuando dejas el hotel, pero la reserva la tienes con tres meses de anticipación y eso es importante cuando viajas en julio o agosto: los estadounidenses se suelen mover mucho en esos meses en busca de naturaleza. Muy pocas reservas en los parques naturales hay que hacer. Es mejor moverse libremente en cuanto a horas y días y no tener que estar en el lugar citado de recepción de visitantes mediante una reserva hecha dos meses atrás porque es bastante probable que llegues tarde y pierdas la cita. Excepto en algunos parques, la mayoría de la extensa nómina tiene los mecanismo suficientes como para que no te quedes sin una visita reglamentaria y sobrada. Están muy bien documentados, señalizados, con áreas de descanso muy frecuentes y es verdad que siguiendo las rutas que te indican no te pierdes nada de lo necesariamente imprescindible.

Estandarte de los EEUU

Estandarte de los EEUU

La logística del resto ya depende de cada uno, la moneda se adquiere aquí aprovechando los momentos bajos del dólar, aunque las tarjetas de crédito se emplean para cualquier compra: yo he visto comprar un paquetito de chicles de 1$ con tarjeta en un supermercado; el calzado ha de ser cómodo para cada ocasión; cremas solares, medicinas, seguros médicos, fotocopias del pasaporte, carné internacional de conducir, gorras, gafas de sol, cámara de fotografiar, copia de la “Electronic System for Travel Authorization” (ESTA) previamente solicitada on-line. Es fundamental que echéis una ojeada a los datos del clima en cada región a visitar para los meses para los que se viaja.

Cerca de la 5th Avenida, las cristaleras continuas y las fachadas lisas

Cerca de la 5th Avenida, las cristaleras continuas y las fachadas lisas

Todos los documentos los llevamos impresos en un bloc y colgados en la “nube” de cualquiera de los navegadores disponibles en esa aplicación y eso permite el acceso desde cualquier lugar del mundo a cualquiera de los documentos escaneados o remitidos por las agencias; es bastante práctico, la verdad. Os lo confieso desde ahora: el principal temor que tenemos ahora es el tiempo (2 horas) para el trasbordo en NYC camino de Chicago. Aunque se trata de la misma terminal (JFK), el control de inmigración se hace en la ciudad de los rascacielos y no en Chicago y, por mucho que corramos, no sabemos si llegaremos en hora al enlace. Lo veremos en la crónica del primer día. Hasta entonces.

Y por seguir la tradición, y como entrada a este viaje por las praderas del Norte de EEUU, nada mejor que “ring of fire” de Johnny Cash. Aquí tenéis.

Love is a burning thing
And it makes a fiery ring
Bound by wild desire
I fell into a ring of fire

I fell into a burning ring of fire
I went down, down, down and the flames went higher
And it burns, burns, burns, the ring of fire
The ring of fire

I fell into a burning ring of fire
I went down, down, down and the flames went higher
And it burns, burns, burns, the ring of fire
The ring of fire

2 pensamientos en “Organizarse, más tiempo de lo que puedas pensar.

  1. Tete

    Bueno chicos esto está en marcha y como quien no quiere la cosa será la 3ª vez que “el grupo” hace las américas. Nosotros desde aquí os seguiremos e intentaremos animaros con nuestros comentarios. Que todo salga bien, disfruteis del viaje y la camaradería y tengais un feliz regreso.
    PD.- Hoy en el programa “No es un día cualquiera” de RN, han entrevistado a un escritor vasco famoso que, entre otros libros,hablaban del último: NEVADA, donde ha contado las maravillas de esos paisajes americanos, sobre todo lo impresionante de sus desiertos y algunos consejos sobre todo ¡ojo con los osos!, si veis alguno, no darle la espalda, no mirarle a los ojos y….¡¡¡no salir corriendo!!!.

  2. Joaqui

    Hola, “chicos de oro”:
    Acabo de entrar en el blog y necesito ver ya algunas de vuestras estupendas fotos. Además del relato, contad anégdotas que seguro que las tendréis y es lo más divertido de los viajes.
    Un abrazo Juan y feliz viaje a todos.

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